Las Juventudes Socialistas de Asturias se oponen a la subida de la edad mínima para consumir alcohol

Las Juventudes Socialistas de Asturias no comprenden el empeño del Grupo Parlamentario Popular por subir la edad del consumo de alcohol con tanta premura. Unai Díaz, líder de la organización juvenil, apunta que “el botellón” es un fenómeno social demasiado controvertido para abordarlo con prisas. Por otro lado, dicho fenómeno no es un problema en sí, tanto como el abuso de alcohol, que dicho sea de paso, no es una cuestión que afecte sólo al sector más joven de la población. Por lo tanto dejemos de criminalizar a la juventud y de meter a todos y a todas en el mismo saco, ya que la mayoría del colectivo actúa con responsabilidad y consume alcohol con moderación.

En opinión de Díaz, el abuso del alcohol en jóvenes y el consumo de éste por menores es un drama social que nos preocupa a todos y todas, pero elevar la edad mínima es una medida simplista que agravaría el problema. El resto de Comunidades Autónomas ya lo han hecho y no han solucionado nada porque un menor si quiere beber, lo hará con prohibicionismo o sin él. Asturias es la única autonomía que permite a día de hoy el consumo de alcohol entre jóvenes de 16 a 18 años y sin embargo, tenemos una tasa de consumo de alcohol inferior al del resto de comunidades autónomas que sí han elevado la edad mínima.

“El único camino para atajar el problema de raíz es la concienciación de los y las jóvenes por medio de programas de educación y prevención. Y todo ello no sólo por parte de la Administración, sino también contando con la colaboración de asociaciones que trabajen el alcoholismo en jóvenes para que desarrollen talleres de ocio alternativo o desempeñen una labor de concienciación social en institutos, por poner ejemplos. Si se escoge otra vía diferente sólo perpetuaríamos esta situación.

Un joven no va a dejar de embriagarse un fin de semana porque se lo prohiban. Lo hará si está concienciado desde una edad temprana y tiene interiorizado que el alcoholismo acarrea graves problemas de índole social y para la salud”, sentencia Díaz.